Malvinas: una semana que puede ser clave

Puede ser que la semana que viene sucedan cosas importantes en la política internacional. La semana que viene será la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, un foro que en los últimos años pasó bastante desapercibido pero que esta vez coincide con unn in crescendo de declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, que parecen perfectamente hilvanadas para que algo suceda. Es obvio que la cuestión Malvinas fuera algo que se podría resolver unilateralmente, por lo que la Argentina concurre anualmente a ese foro a pedir el apoyo de las naciones para instar a Gran Bretaña a negociar con la Argentina por la soberanía de las islas.  La inmensa mayoría de las veces, los Estados Unidos mantuvieron una posición de neutralidad afín a la postura británica. Pero a juzgar por la reciente declaración inesperada en favor de la reunificación irlandesa, ¿no se podría esperar un cambio en ese sentido? Visto con perspectiva cobran sentido las sospechas europeas de que la monarquía marroqu...

Dialogo forzoso o monólogo

Es evidente que los Kirchner están dando una dura pelea para preservar la gobernabilidad en el estado en el que se encontraba antes del 28 de junio último.
La prensa se deja impresionar por el despliegue físico y mediático del matrimonio, pero la opinión pública y el mundo político miran horrorizados la forma en que se pretende negar la nueva realidad.
La convocatoria al dialogo del pasado 9 de julio fue una medida atinada. Pero los torpes intentos de instrumentación volcaron la botella de vino sobre el limpio mantel de hilo blanco.
Lo concreto es que la oposición, los gobernadores y algunos sectores como el campo, sienten que pueden cobrarse la victoria en una redistribución de recursos. Esa torta que ahora está más pequeña que hace algunos años y que los Kirchner necesitan más que nunca para continuar aplicando su régimen de gobernabilidad.
Podría decirse que es esto lo que habría impulsado la convocatoria al dialogo. El oficialismo ha perdido bancas en el Congreso antes del recambio. De hecho, no logró tratar sobre tablas en el Senado la estatización del Area Material Córdoba. Su poder se va desintegrando día tras día. Néstor hace enormes esfuerzos para acelerar ese proceso, aunque pretendiendo todo lo contrario.
Necesitan que el recorte de los superpoderes, la disminución de las retenciones, las mediciones del Indec y la coparticipación de impuestos no les lime aún más las arcas fiscales tan maltratadas por su propia política económica, la crisis internacional y la Gripe A.
En estas próximas semanas se podrá advertir si esta apertura augura una nueva forma de relacionamiento entre Gobierno y oposición, si significa un mejor funcionamiento de las instituciones republicanas, o si será un odioso monólogo que terminará en rabietas infantiles.+)

Comentarios